Marlene Grinberg: la danza como lenguaje para contar las historias de mujeres

En su ópera prima, “Tres tiempos”, la directora argentina explora los vínculos entre tres generaciones de mujeres a través del movimiento, los cuerpos y los roles familiares. En el marco del 23° Tandil Cine, habló sobre la construcción de la película, el diálogo entre documental y ficción y los proyectos que imagina para seguir contando historias desde una perspectiva feminista.

Martlene Grinberg

La danza puede ser mucho más que una expresión artística: también puede convertirse en una forma de comunicar aquello que las palabras no alcanzan a decir, de transformar emociones y de construir vínculos. Esa es una de las búsquedas que atraviesan “Tres tiempos”, la ópera prima de Marlene Grinberg, que forma parte de la competencia oficial del 23° Tandil Cine.
En su primer largometraje de ficción, la directora propone un relato en torno a tres generaciones de mujeres cuyas relaciones están atravesadas por el amor, el cuidado, los mandatos y las tensiones familiares. En una casa de la Patagonia, frente a un lago, Emma cría a su nieta adolescente Alicia y la forma en la danza bajo una disciplina estricta. La llegada inesperada de Bárbara, hija de Emma y madre de Alicia, altera esa convivencia y hace emerger conflictos, deseos y secretos.

La película encuentra en el movimiento un elemento central de su lenguaje narrativo. No se trata solamente de una decisión estética: la danza interviene en la trama y funciona como una vía para explorar las relaciones entre las protagonistas.
“Yo bailo desde muy chica. Hice un poco de todo, pero lo que más hice fue danza terapia, con María Fuchs, que era una danzaterapeuta, en mi adolescencia”, contó Grinberg. De aquella experiencia conserva una idea que terminó convirtiéndose en uno de los puntos de partida de la película: 

“En las clases de María lo que ella decía siempre es que todos podemos bailar, y que a través de la danza se pueden transformar cosas internas”.

Desde esa concepción, el movimiento adquirió para ella un lugar fundamental. “Quería hacer una película donde el movimiento, la danza, tuviera un lugar central y tuviera una relación directa con el conflicto de la película, que conectara los personajes, que armara trama”, explicó.

Así surgió la figura de la abuela bailarina y la posibilidad de narrar, a través de la danza, los vínculos entre las tres mujeres. Para desarrollar ese aspecto, la directora trabajó con la coreógrafa Diana Sheinblum, formada en el método de Pina Bausch.
Aunque contaba con su propia experiencia corporal, Grinberg buscó sumar una mirada especializada para construir el universo coreográfico del filme. Hubo ensayos y un trabajo compartido para integrar la danza a la narración. “Está bueno rodearse de las personas indicadas”, señaló, al referirse a una dinámica que también se extendió al resto del equipo artístico y técnico.

Entre el documental y la ficción

Graduada en Diseño de Imagen y Sonido por la Universidad de Buenos Aires (UBA), Grinberg trabaja en la industria audiovisual desde 2012, en las áreas de dirección y guion. Antes de llegar a su primer largometraje, realizó cortometrajes como “Mi reina”, “Hoy empieza otra vez” y “Todas mis Lolas”, y codirigió junto a Silvina Estévez el documental “Me gusta cuando hablas”, centrado en las representaciones del feminismo.

Su recorrido combina, así, la experiencia en producciones de ficción y el trabajo documental, dos formas de acercarse a las historias que, para la directora, no necesariamente se encuentran separadas por fronteras rígidas.
“Me gusta citar a Agnès Varda, que decía que los mejores documentales tienen algo de ficción y las mejores ficciones tienen algo documental”, planteó. Desde esa perspectiva, el pasaje de un formato a otro no implicó abandonar una manera de observar el mundo, sino encontrar otras herramientas para desarrollarla.

En el caso de “Me gusta cuando hablas”, la codirección supuso una experiencia diferente de la que implicó llevar adelante una historia personal como “Tres tiempos”. Además, el proceso de escritura y producción de un largometraje de ficción puede extenderse durante años, mientras que el documental respondió a una dinámica más puntual.

Grinberg ya había dirigido cortometrajes de ficción y trabajado como ayudante y asistente de dirección en películas y series. Sin embargo, el desafío de su ópera prima estuvo en reunir las distintas miradas del equipo para encontrar el tono preciso de la historia.

 

“Creo que ahí fue mucho el ensayo, ir, ver, buscar todos juntos”, describió. El proceso involucró a las actrices, al director de fotografía, a la vestuarista y a la directora de arte, entre otros integrantes de la producción. La intención era construir una unidad expresiva en la que cada área aportara a la identidad de la película.

De su experiencia documental también recuperó una actitud frente a lo inesperado: la disposición a observar aquello que aparece durante el proceso creativo y a reconocer posibilidades que no estaban previstas desde el comienzo.

“Aunque sea ficción, hay algo de la mirada frente a lo que está sucediendo, esos cuerpos que se mueven y todo, como esa cosa alerta que tenés en el documental”, señaló.

Estar abierta a lo que sucede en el presente, agregó, permite descubrir elementos que pueden enriquecer el relato.

Mientras “Tres tiempos” continúa su recorrido, Grinberg trabaja en un nuevo proyecto que, en una etapa todavía inicial, prevé una coproducción entre México y Argentina. Si bien el proyecto se encuentra en una etapa muy incipiente, la realizadora compartió que tiene como punto de partida la historia de una sirena. La directora proyecta filmarla en México, una decisión vinculada tanto con las condiciones actuales de producción en Argentina como con la posibilidad de establecer nuevos lazos de trabajo entre ambos países.

Historias de mujeres

La mirada feminista atraviesa tanto el documental como la ficción, aunque se manifiesta de distintas maneras. En “Tres tiempos”, la relación entre una abuela, una madre y una nieta abre preguntas sobre la maternidad, el cuidado y las formas en que los roles familiares pueden condicionar las experiencias individuales.

Para Grinberg, contar historias de mujeres responde también a una inquietud personal.

"Por lo menos hasta ahora me interesa contar historias de mujeres.
Es un poco lo que me atraviesa", afirmó.

La directora reconoce los avances que permitieron ampliar las posibilidades de representación, pero advierte que todavía quedan caminos por recorrer. “Hoy en día, por suerte, hay un montón de puertas que se nos abrieron que antes no, y todavía faltan muchas”, consideró.

Desde el cine, su intención es explorar las experiencias de mujeres que no necesariamente ocupan los espacios más visibles de la representación pública: “Desde el lugar que me tocó, quiero pintar esa realidad, como darle voz a esas mujeres”.

En esa búsqueda, el cine se convierte en un espacio para observar los vínculos y las contradicciones, sin reducir a sus protagonistas a figuras idealizadas. Las mujeres de “Tres tiempos” no responden a una única manera de ser madres, hijas o abuelas: sus relaciones se transforman y los lugares que ocupan se ponen en discusión.

La danza acompaña ese movimiento. Los cuerpos expresan tensiones y deseos, pero también permiten imaginar otras formas de relacionarse. El lenguaje coreográfico no ilustra simplemente lo que ocurre en la historia, sino que participa de la construcción de sus sentidos y aparece una búsqueda narrativa sostenida por una inquietud que atraviesa su recorrido: encontrar en las historias de mujeres una manera de explorar las relaciones humanas y las realidades que todavía esperan ser contadas.

Scroll to Top

Luz López Mañé

Mini Bio

En el año 2000 comenzó la carrera de Imagen y Sonido. Se desplegó en el ámbito de la postproducción para productoras como El Haiek, I-Latina, La corte, Non Stop, Mandarina y Turner, entre otras. Formó parte del equipo de ficción en Endemol donde editó Historias de sexo de gente común II, Al límite y #15, serie de unitarios en los que colaboró con directores como Carlos Sorín, Cristian Bernard, Flavio Nardini, Juan José Jusid y Juan Taratuto.

Durante 15 años se desempeñó como directora artística y de postproducción en Mulata Films, desarrollando formatos reconocidos internacionalmente, con distinciones como el Japan Prize, el Prix Jeunesse Iberoamericano; una nominación a los International Emmy Awards, y cuatro nominaciones a los Emmy Kids, una de ellas por la serie Presentes.

En 2015 ganó el Premio SAE al Mejor Montaje, en el Festival Tres Fronteras, con el largometraje “Esteros” (Papu Curotto).

Sus últimos trabajos en el ámbito de la edición son “Culpa Cero” (Valeria Bertuccelli, Mora Elizalde), “Muchachos, la película de la gente” (Jesús Braceras), “Barrabrava” (Jesús Braceras) y “Karnawal” (Juan Pablo Felix), película por la cual fué nominada a mejor montaje en los premios Sur 2022.

Inés Boffi

Mini Bio

Montadora argentina con 15 años de experiencia en el campo del documental, particularmente en lo que se denomina “non fiction movie”. Licenciada en montaje por la Universidad del Cine de Buenos Aires y afincada en Barcelona desde hace 10 años, siempre interesada en realizar proyectos que aporten claridad al mundo.

La mayoría de los proyectos en los que ha trabajado están relacionados con los derechos humanos y las denuncias. Algunos de ellos son: En sus manos (Toronto FF 2022, ganadora del Emmy), The last Dolphin King (IDFA 2022), Nisman: El fiscal, la presidenta y el espía (San Sebastián 2019) e Children of Talibans (BAFTA 2023).

Actualmente se encuentra terminando un proyecto sobre la guerra de Ucrania que lleva más de dos años en desarrollo.

Guillermo Saposnik

Mini Bio

Egresado de la ENERC (Bs As, Argentina) y Socio Activo de la ADF, se posiciona como un director de fotografía multifacético y capaz que relacionarse con proyectos independientes y autorales, Las Fiestas de Ignacio Rogers; Legítima Defensa dirigido por Andrea Braga, Eami dirigido por Paz Encina (Tiger Award, Festival Internacional de Rotterdam 2022), como así también en producciones para plataformas: El Reino (Netflix), Atrapados (Netflix), Amor Animal (Prime) o El Eternauta -en donde realizó la fotografía de la 2da Unidad-.

Con 20 años de experiencia en la industria, ha colaborado -en el rol de Gaffer- en multiplicidad de proyectos como Zama de Lucrecia Martel, The Two Popes de Fernando Meirelles, Familia Sumergida de María Alché y La luz incidente de Ariel Rotter entre muchos otros.

Pablo Giorgelli

Mini Bio

Director, productor, guionista. 

Docente titular de la cátedra de Actuación frente a cámara  en la Universidad Nacional de las Artes – UNA.

Dió clases, talleres y seminarios en Argentina y en el mundo (Colombia, Uruguay, Ecuador, Brasil, México y España). 

Se desempeñó como jurado en numerosos festivales internacionles: Cannes (Semaine de la Critique) Gijón (España), Belgrado (Serbia), Guadalajara (México), Curitiba (Brasil).
Filmografía: Las Acacias (2010 | Multipremiada en Cannes, BFI London, San Sebastián, Cóndor de Plata); Reencuentro; Invisible; Derecho viejo (serie); La Encomienda. Actualmente prepara 2 nuevos filmes: El Nuevo Mundo y Trasfondo.

Camila Sassi

Mini Bio

Nacida en Buenos Aires en 1994, trabaja en el mundo audiovisual desde los 17 años. Es directora, montajista egresada de la ENERC y docente. Este año participó de la edición número 20 de Talents Bs As. Como editora, trabajó en los documentales El campo en mí y La Tara, nominado a los Premios Sur y Goya. En ficción, co-editó Tiempo Perdido y la serie La mente del poder, entre otros. Como directora, realizó el corto Objetos Voladores, la serie web Camila no tiene un plan y el guión de Las cosas que están en el aire, premiado por el FNA. También presentó cortometrajes como La mitad de mi vida y Desconocerte, y expuso la video-instalación Tocame por favor. Su trabajo explora la imagen en movimiento desde el cine, la experimentación y la instalación.

Silvio Torres

Mini Bio

Licenciado en Teatro recibido en la Facultad de Arte Unicen. Posgraduado en Cine video y Tv por la Universidad Politécnica de Cataluña. Actor, Director, Iluminador,  Cineasta Independiente. Docente universitario en las carrearas de Realización Audiovisual y la Licenciatura en Teatro en la Unicen. Sus cortometrajes han sido premiados en varios festivales nacionales e internacionales.

Jorge Sesan

Mini Bio

Su primeros trabajos como actor fueron “Pizza, Birra, Faso” de Bruno Stagnaro y Adrián Caetano (1998) y “Okupas” de Bruno Stagnaro (2000)

Desde entonces es actor, utilero, director, director de arte y productor de cine.

Algunos de los últimos trabajos: Co-dirigió “Las Continuidades” (25°BAFICI, 2024)

Dirigió y escribió “Los áridos” (59°FICCI Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, Colombia 2019); Actor de “El Eternauta” de Bruno Stagnaro (NETFLIX) y “Las fieras” de Juan A. Flores (7°FAB Bariloche Audiovisual Festival, 2023); Director de arte en “Sublime” de Mariano Biasin (72°BERLINALE, Alemania 2022)

Julián Doregger

Mini Bio

Docente y actor de teatro, cine y televisión. Actuó en las series Cualca, Por Ahora, Parte de una religión, El fin del amor, Maternidark y Mudanza, entre otras. En cine fue dirigido por Lucía Puenzo, Natalia Smirnoff y Daniel Barone, entre otros.

En teatro fue nominado a los premios Ace en 2007 por su actuación en la obra “La de Vicente López”, dirigida por Julio Chávez. En 2010 se recibió en la carrera de dramaturgia en la Emad, dirigida por Mauricio Kartun. Trabajó como docente en la escuela Nora Moseinco entre 2008 y 2011.

Su última película “La culpa de nada” de Victoria Hladilo se encuentra actualmente en cartel.

Julia Amore

Mini Bio

En Artes Escénicas se formó como actriz con Lito Cruz, Victor Laplace y Nestor Romero, Roberto Saiz, Eduardo Calvo. Estudió Dirección de Actores y Puesta en Escena en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (EMAD). Trabajó en varias obras de teatro de José Maria Muscari, Hernán Morán, Flor Berthold y Mariana Díaz, entre otres. También tiene un incipiente recorrido en el área audiovisual con trabajos en televisión para Telefe, Televisión Pública y plataformas como Amazon y Star Plus.

Guido Botto Fiora

Mini Bio

Egresado de la carrera Formación del Actor en la EMAD, con un plantel docente de excelencia integrado por Marcelo Mininno, Enrique Dacal, Paola Barrientos, Diego Velázquez, Ciro Zorzoli, Florencia D’Agostino, entre otros. Actualmente, actúa en Un tranvía llamado deseo. Teatro Apolo. Dir: Daniel Veronese. (2011). Otros trabajos: Visages Dir.: Miguel Israilevich. Autor: Hubert Colás – Teatro Elkafka (2010); Nena, No robarás – Dir.: Maruja Bustamante Autor: Dani Umpi – CC Rojas/CCKonex (2009). En cine, formó parte del elenco del filme Cara de Queso – Dir.: Ariel Winograd (2006) y de Estela – Dir.: Nicolás Gil Lavedra (2011).