El silencio es un Cuerpo que cae

Jaime filmó todo, incluso su propia muerte. De él, a su hija le quedaron cientos de horas de videos caseros y unas cuantas incertidumbres. Porque, como muchas personas de su generación, Jaime vivió en la clandestinidad. Él, quizás, doblemente. Las imágenes que Jaime filmó se resignifican para dar lugar a preguntas sobre el deseo, la sexualidad, la libertad y la familia. “El silencio es un cuerpo que cae” es el viaje a un pasado íntimo, filial y también político.