Camilo Pereira, coordinador de “Cine en cárceles” del INCAA

“Buscamos ampliar los derechos de la población carcelaria”

El programa “Cine en cárceles”, dependiente del INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) integra la exhibición cinematográfica a las actividades de las Unidades Penitenciarias del país, promoviendo las políticas de inclusión social y ampliación de derechos y entendiendo el acceso a la cultura como un derecho indispensable para el desarrollo humano.

Camilo Pereira, coordinador del Programa se encuentra participando de la 17° edición del Tandil Cine que, en su programación, incluye proyecciones en las unidades penitenciarias de Azul y Barker.

¿Cuáles son los objetivos del Programa?

El programa arrancó en 2016 y tiene como objetivos ampliar derechos –sobre todo, el acceso a la cultura- en personas privadas de libertad. Entendemos que el único derecho que tienen vedado de manera temporal es el de transitar libremente; el resto debe ser respetado y es el Estado quien debe garantizarlo.

Estamos llevando películas de producción nacional a unidades penitenciarias de todo el país. En este caso, hemos trabajado de manera articulada con el Festival para visitar las Unidades 52 (Azul) y 37 (Barker).

¿Cómo fue la experiencia en Azul?

Fue una experiencia muy buena. Participaron cerca de la mitad de las internas, alrededor de unas 60 mujeres. Se proyectó la película “No llores por mí, Inglaterra”, una comedia de Néstor Montalbano, estrenada el año pasado. Durante esta actividad,  el INCAA corta entrada oficial, lo cual es sumamente positivo para la población en cárceles. Hoy nos decían las detenidas lo importante que era para ellas ser contabilizadas como espectadores y tener la posibilidad de ver una película en alta calidad. Es un modo de volverlas visibles en el entramado cultural de nuestra sociedad.

¿Cómo se gestiona la propuesta de trabajo en contextos de encierro?

 La propuesta depende de las características de la población de esa Unidad, del trabajo que se realice previamente en relación a algunas temáticas que pueden ponerse en debate a raíz de una película…son cuestiones que vamos analizando de acuerdo con la Unidad que se visite. En el caso de Azul, participaron de la actividad detenidas de diversos pabellones: no es habitual esta situación porque, por cuestiones de convivencia, desde las autoridades del Penal evitan estos acercamientos.

¿Qué rol cumple, en la gestión de esta actividad, el servicio penitenciario?

Es fundamental, de hecho, la oportunidad de trabajar con internas de distintos pabellones, es decisión del servicio penitenciario. El tipo de propuesta que se pueda acercar está sujeto, de hecho, a las condiciones que se impone en cada unidad, por esa razón nunca son iguales las actividades ni las experiencias. Siempre buscamos articular nuestro trabajo de modo interinstitucional y de manera transversal con diversos organismos, como lo venimos haciendo con el Ministerio de Seguridad de la Nación, con la cartera de Desarrollo, con el Servicio Penitenciario Federal y el Bonaerense. 

La película

“No llores por mí, Inglaterra” es una película del director Néstor Montalbano, protagonizada por Diego Capusotto, Mike Amigorena, Luciano Cáceres, Gonzalo Heredia, Laura Fidalgo y Mirtha Busnelli.

La historia comienza en 1806, cuando los ingleses invaden Buenos Aires, hasta entonces bajo el mando de la monarquía española. Instalados en este nuevo territorio, y para distraer a la población, el General Beresford les presenta un nuevo juego: el fútbol. La idea es tenerlos entretenidos hasta que lleguen los refuerzos desde Inglaterra. Manolete, una especie de empresario de espectáculos, piensa que el fútbol puede resultar un buen negocio. Entonces Beresford, quien necesita que los criollos sigan distraídos, le ofrece a Manolete el gran partido del siglo: Criollos vs Ingleses, en la Plaza de Toros.

 

 

 

Tandil Cine es organizado por el Municipio local, la UNICEN y la Biblioteca Rivadavia. Todas las proyecciones son con entrada libre y gratuita. Más información en