Victor Laplace: “Durante las crisis, el arte adquiere una dimensión reparadora”

De visita por su ciudad y por un festival que le pertenece, en gran medida, el actor y director Víctor Laplace brindó una mirada sobre diversos aspectos del quehacer cinematográfico.

¿Recordas los primeros pasos del Tandil Cine?

Sí, por supuesto, soy de aquel grupo inicial que soñó un Festival para la ciudad. Los primeros esbozos surgieron de una charla con Julio Varela: él me entrevistó cuando estaba filmando mi primera película como director, “El mar de Lucas” y, en medio de la charla, coincidimos que a Tandil le hacía falta un festival de cine: “bueno, hagámoslo”, acordamos.

La primera edición fue en 2001…en plena crisis

Sí, igualmente creo que es en los momentos de crisis cuando aflora la creatividad. La gente está tan preocupada por la situación cotidiana que el arte adquiere una dimensión reparadora. Esta percepción me parece aplicable a todas las ramas del arte, pero en el cine y el teatro han dado muestras sobradas.

2001 también marcó la irrupción de una nueva generación de realizadores…

Creo que fue un año muy potente en cuanto a la contestación a la crisis por parte de los artistas. Una vez viajé a Checoslovaquia a filmar una película, “Debajo del mundo”. Se trataba de una familia judía que resistía el avance de los nazis, comiendo remolachas en una cueva. Cuando me encuentro con un equipo técnico tan precario me atrevo a preguntar al director de Fotografía cómo hacían para filmar en esas condiciones: poca luz, de día, escaso equipamiento…Me respondió: “o inventamos una estética de la pobreza o nos quedamos sin filmar”.

Fue conmovedor esa fe en el arte y yo creo que vamos camino a una situación similar, sobre todo los realizadores que no tenemos detrás una gran productora. No es que apueste a esta realidad: añoro poder volver a filmar películas como “Puerta de Hierro” pero hoy no la podría hacer porque es muy cara y mi capacidad para producir, en la actualidad, es otra.

Director, actor, padrino del Festival: ¿qué mirada sobre el Tandil Cine te aporta el cruce de todas estas facetas?

Más allá de la experiencia personal y la posibilidad de conocer al Festival desde sus orígenes, creo que una de las cuestiones claves para que siga funcionando es el diálogo permanente y constructivo entre las tres instituciones que lo organizan: Municipio, UNICEN y Biblioteca Rivadavia. No lo he visto en otros festivales y creo que es la clave de su permanencia: la fuerza conjunta y el compromiso del equipo.

 

Metalúrgica: la nostalgia de una ciudad que ya no es

“Entré a trabajar a Metalúrgica Tandil a los 14 años. Ya tenía mis sueños puestos en el cine, en irme a estudiar teatro a Buenos Aires. Durante varios años fui trabajador de la planta: en la fábrica se mezclaba la sensación maravillosa de ser obrero muy joven y de llevar el sueldo a mi madre, rodeado de hombres y mujeres que me formaron, con un gran sentido común y un sentido de pertenencia. Entraba a las 6 de la mañana, hasta las 14; estudiaba en el Colegio Industrial (de noche). Mi hermana me esperaba para hacer la comida, nos quedábamos hasta tarde hablando de nuestros sueños. Pasaron 50 años…toda la fundición gris se hacía en Metalúrgica, el horno estaba encendido las 24 horas y comenzó a apagarse. Cambió la industria y los trabajadores comenzaron a quedar marginados…parece un recuerdo melancólico pero creo que tiene que ver con un paisaje que fue mutando sin que nos diéramos mucha cuenta.”