Federico Godfrid: “Pinamar es una película verdadera, no hace trampa”

FB_IMG_1509370942111Hoy, a las 20, en Espacio INCAA UNICEN (Yrigoyen 662) , el director Federico Godfrid presentará su segunda película, “Pinamar”. Al respecto, dialogó con Tandil Cine y ponderó su rol como docente en la carrera de Realización Audiovisual de la Facultad de Arte de la UNICEN.

-Presentaste “Pinamar” en Biarritz, con una elogiosa aceptación…¿sentís que has crecido, buscado nuevos territorios como realizador, desde tu primera obra?
Lo más importante que le ha sucedido a “Pinamar”, hasta el momento, fue su estreno en San Sebastián, uno de los cinco festivales más importantes del mundo: que la película haya quedado seleccionada fue vital para el inicio de su carrera festivalera.
Tanto a “La Tigra. Chaco” como a “Pinamar” las siento muy mías: me reflejan y reflejan un momento de mi vida, independientemente de que una sea co-dirigida y la otra no. También tienen mucha actualidad en relación a mí. Hace un año, proyectaron “La Tigra…” en este Festival: me senté a verla, luego de varios años y me sorprendió que me seguía gustando lo que veía, a pesar de la década que ha transcurrido desde el rodaje.
Con “Pinamar” me pasa algo similar, aún cuando es más cercana en el tiempo. Siento que es una película muy sincera y verdadera, que no hace trampa, que es personal pero no autobiográfica. Me siento orgulloso y contento porque no me traiciona.

-El recorrido de “La Tigra…”, estimo, te puso la vara muy alta. ¿Cómo fue el proceso creativo de “Pinamar” y la decisión de armar en solitario esta película?
“La Tigra…” apareció casi sin pensarlo: en un año pasamos de no tener intención de filmar nada a, de repente, encarar el proceso de producción de una película. Simplemente, queríamos hacer y no teníamos demasiadas intenciones. No sé si “La Tigra…” puso la vara muy alta, quizá…sí es cierto que para la segunda película teníamos otro plan: llegar con un guión más sólido y menos improvisado, lo cual derivó en un proceso demasiado largo: de hecho, pasaron diez años entre una película y la otra.
El proyecto no fue en solitario, con ninguna de las dos películas. Que uno esté en el rol de director, no convierte al resto del equipo en meros colaboradores o asistentes. El proceso creativo de “Pinamar” fue de largo tiempo, con mucha gente involucrada. Hubo muchas cabezas y corazones pensando a la par, trabajando en este proyecto como propio. Creo que ésta es una de las razones por las que estuvimos desarrollando el guión y la producción durante más de dos años. Una vez que llegamos al rodaje, estuvimos otros dos años montando la película, hasta llegar al corte final, hace un año, con el estreno en el Festival de San Sebastián.

¿Cómo es tu vinculación con la docencia, en particular, con Tandil?
Desde mi época de estudiante, siempre me interesó el espacio académico: lo que pasa en esos encuentros de muchas personas pensando en el cine y el trabajo audiovisual, desde distintas perspectivas. Siempre me generó la inquietud que, muchas veces, el ámbito académico pondera más la trayectoria universitaria que la cantidad de material audiovisual producido…
En mi caso, siempre me propuse vincular estos dos aspectos, creo que los dos universos son necesarios. Me interesa enseñar, dar clases y hacer pelis. Me ocupo de que estos dos ámbitos estén conciliados en mi experiencia, produciendo material nuevo y, a la vez, renovándome en mi labor docente.
Dentro del campo universitario, apareció Tandil hace más de diez años. De alguna manera, se puede decir que fundé la cátedra Dirección de Actores. También estoy a cargo de la cátedra Realización I: es una experiencia súper enriquecedora, me permite estar todo el tiempo re-trabajando la idea de hacer cine, con espíritus jóvenes…me resulta estimulante. Creo que un ámbito se sirve del otro. Yo llegué a mi primera película, luego de casi diez años de experiencia docente, de pensar junto con los alumnos el plano, las actuaciones, el contacto con el espacio.
Entre “La Tigra…” y “Pinamar” sucedió algo similar, para mí es fundamental, sostener esta convivencia entre producción y docencia. Me gusta la idea de ser docente, director de cine y, a la vez, alumno porque siempre se está en permanente formación.

¿Sigue el recorrido festivalero de “Pinamar”?
El recorrido de “Pinamar” es múltiple: la próxima semana se va a proyectar en el festival de Puerto Madryn y en Ginebra (Suiza). Estimo que le queda un año más de ronda de festivales, pero ya hemos andado por unos 20, obteniendo 8 premios. Me reconforta que en cada espacio que la hemos proyectado, “Pinamar” encuentra su lugar: hablen en el idioma que hablen, todos encuentran en la película un lugar de referencia similar.

¿Hay nuevos proyectos en los que estás trabajando?
Estoy con dos nuevos proyectos, aunque muy embrionarios todavía. Me gustaría que 2018 me encuentro en pre-producción de alguno de ellos, pero por ahora seguimos acompañando a”Pinamar” en su camino.